Distancia: 28,66 km | Ascenso: 294 m | Tiempo: 2 h 55 min
Track: Ávila – Dehesa La Serna – Dehesa de Gormaz – Dehesa de Valdeprados – La Picona – Aldehuelas – Santuario Ntra. Sra. de Sonsoles– Caserío de Aldeagordillo – Ávila.
Fotos de la ruta: Javier Hernández.
Diciembre 2025. Cerramos el mes —y el año— con una de las rutas que más ganas teníamos de hacerla con bicis de montaña.
—Tienes que enseñarme el camino que va desde el Molino Vadillo hasta la ermita de Sonsoles —me pidió David en la última salida que hicimos juntos.
—Cuenta con ello, que la he hecho en varias ocasiones —le comenté rápidamente con la ilusión de aprender mejor este camino que tanto me cuesta memorizar.
Y así lo hemos hecho hoy. Salíamos a las once de la mañana desde la explanada de la Seat (rotonda de la N-403) hacia el Molino Vadillo, rodando tranquilamente por el carril bici que hay junto a la AV-900. Una vez en la puerta de la dehesa de la Serna, cogíamos la Cañada de Sonsoles en sentido ascendente durante cerca de tres kilómetros.
Mi preocupación principal era encontrar el paso —ese que siempre me cuesta fijar su posición, y mira que está fácil— entre la cañada y el camino que viene del caserío de Guterreño. Aquí David ha mostrado sus dotes de orientación —esas que no tengo— y se ha ido fijando en elementos clave para una próxima ocasión que tengamos para recorrer este hermoso paraje lleno de jaras y encinas.
En el track puede observarse que he dudado en varias ocasiones para encontrar esta portera, pero creo —confío— que cuando regresemos por esta ruta ¡venga David dirigiendo la expedición! 🙂
Con el camino correcto todo ha ido sobre ruedas —no, no es chiste—. Aquí sí recordaba bien la dirección que teníamos que seguir, aunque durante algunos metros hayamos perdido las rodadas que íbamos siguiendo. Por aquí no transita casi nadie y el pasto se ha apoderado del posible camino que hubo en el pasado.
En la intersección de las zonas denominadas Navallanco (término de Ávila) y Fresneda de Arriba (atención, término de Tornadizos) se juntan los dos ramales de la Cañada de Sonsoles. Este segundo ramal viene desde El Barraco y atraviesa el parque eólico El Pucheruelo. Zona que tenemos —o por lo menos yo tengo— en el de rutas pendientes.
Estamos muy cerca del punto más alto de la ruta, el Cerro Colorado (1.259 msnm) que nos cambiará de vertiente y de paisaje. Abandonamos las dehesas con encinares para adentrarnos en fincas de cultivo y de cría de ganado vacuno.
Nos hemos fotografiado junto al coto labrado con las inscripción de dehesa de Valdeprados, colocado en la zona denominada La Picona. Después hemos ido siguiendo —más o menos— la cañada hasta la zona denominada Aldehuelas.
Desde casa, consultando los mapas del IGN y en pantalla grande, descubro que esta zona pertenece al término de Tornadizos de Ávila. Caprichos de los límites de los términos que, quizás debido a la historia y a los repartos de propiedades, el hombre ha marcado sobre un papel.
Cuando vas montado en bici por zonas desconocidas sólo puedes mirar al suelo y seguir los senderos, caminos o trochas que el ganado y los vehículos agrícolas han dibujado sobre el terreno. Y, además, buscando las puertas de paso por donde cruzar los innumerables vallados que nos hemos ido encontrando una y otra vez.
Me hace gracia eso de que la gente deja las puertas abiertas. Seremos los menos afortunados del mundo porque, con la excepción de una puerta abierta entre dos fincas para el paso franco del ganado de unos pastos a otros, hemos debido de abrir —y por supuesto cerrar— seis o siete puertas durante nuestro recorrido.
Pero ha merecido la pena. Una vez en la carretera N-403A (la antigua carretera de Sonsoles para nosotros), con la alegría y la satisfacción de haber realizado la ruta sin incidentes, hemos rodado por asfalto y cuesta abajo hasta el Santuario de Nuestra Señora de Sonsoles.
Y claro, David se ha venido arriba con el subidón que tenía, y ha propuesto bajar por «el atajo», pasar por el arroyo de Los Vaquerizos (este con puente), cruzar el río Chico (este metiendo yo los pies en el agua y él arriesgando montado en la bici), cruzar el camino del Gansino y para después subir por el Caserío de Aldeagordillo…
Al llegar a la AV-500, hemos convenido que como ruta de fin de año estaba bien, no vaya a ser que tengamos que repetirla cada 31 de diciembre 😉
¡Féliz Año a todos y hasta la próxima ciclo ruta!
*Si te gusta la forma que tenemos de contar nuestras rutas, háznoslo saber en los Comentarios. Nos alegrará leerte y saber así qué temas son los que prefieres encontrar en este blog.

Así que por fin has hecho la rutita que tantas ganas tenías!!!
Y sin perderte… eso de ir en tan buena compañía….
Enhorabuena!!
(no sería mala idea instituirla como Ruta Fin de Año…)
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Muy interesante la descripción de todos los pasos. La pena es no relacionarlos con imágenes por no conocer la zona
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