VG Escusa, La Adrada (Ávila) – noviembre 2019

Senderismo Fácil Ávila

Distancia: 18,42 km | Desnivel acumulado: 1.894 m | Tiempo: 5 h 00 min

Track de ida: Casillas – Eras del Prado – El Soto – Lancharejo – Puerto de Casillas – Cerro de Pinosequillo – Canto del Berrueco – Cerro de la Escusa

Track de vuelta: Cerro de la Escusa – Canto del Berrueco – Venero de las Apreturas – Collado de las Vacas – Majamorcilla – Eras del Prado – Casillas

Álbum de fotos de la ruta ( Javier Narrillos, Javier Hernández y colaboradores)

Álbum de fotos: Chaparrín Andarín

Canto del Berrueco desde la pista que lleva al VG Escusa (1.960 m)

Noviembre 2019. Había oído hablar de “la marcha de las patatas de Sotillo”, pero no había participado hasta ahora. Casi siempre por la razón de que es una marcha sólo para federados. En esta ocasión he solicitado la Licencia FDMESCYL y me he apuntado. ¡Ya estoy federado!

Se trataba de la XXVIII Travesía Sierra de Sotillo, que organizaba el Grupo Mirlo de Montaña con la colaboración del Ayuntamiento de Sotillo de la Adrada. Con un recorrido de cerca de 20 km, es obligatorio pasar por tres puntos de control. En la salida te daban una hoja con tu número de participante y que debías presentar en los controles de paso marcados previamente por la organización.

Como había que ir en equipos de, al menos, dos personas me uní al equipo de Muñogalindo. Ya he caminado con ellos en rutas como la de Cuevas del Valle o en la de San Juan del Olmo. Además de buenos caminantes, no puedes dejar de reír escuchando sus historias.

Una vez preparados, salimos rápidos hacia el primer punto de control en el Puerto de Casillas (1.467 m). Es una súbida con firme cómodo pero que no dejan de ser 367 metros de desnivel. En el puerto nos estaban esperando con unos mantecados que fueron la perdición del grupo. Bueno, la mía. Vamos que los perdí. No como dulces desde hace ya dos años y me aparté un poco del camino para sacar algo de fruta de la mochila. Cuando me quise dar cuenta ya no los veía y salí corriendo (cuesta arriba, claro) en su busca.

Al llegar al Canto del Berrueco (1.811 m) hacía mucho viento y la organización pasó el control en la cota 1.742m. Nos daba la oportunidad de no subir hasta la cumbre y desviarnos hasta el Cerro de la Escusa (1.960 m). Montse, Pedro y Resina me dijeron que si quería ir con ellos (recordad que iba solo) y les dije que sí. Entonces cogimos el sendero que bordea el Canto del Berrueco y no dirigimos hacia el siguiente control.

A mí me gusta parar y hacer un buen descanso, pero este nuevo grupo tiene muchos kilómetros a las espaldas y no comen nada hasta que no hacen cima. La subida se me hizo algo durilla (primer aviso de la rodilla derecha) pero subí bien siguiendo sus pisadas. En el VG Escusa (1.960 m) nos saludamos con el habitual ¡cumbre! y lo inmortalizamos con el tradicional selfie.

Después de comer un bocadillo con los miembros del control alguien dijo que no podíamos dejar la ruta sin subir al Canto del Berrueco. De nuevo en pie y cuesta abajo en dirección a la cumbre que aún no habíamos hecho.

En ese momento mi rodilla derecha (segundo aviso) no quería más flexiones ni amortiguar más golpes y dejó de funcionar. Veía cómo mis nuevos compañeros de equipo iban aumentando la distancia que nos separaba y les dije que continuaran sin mí.

Una vez más agradezco la costumbre que adquirí desde el primer día de llevar siempre los dos bastones. La bajada tiene una pendiente bastante pronunciada y no hubiese podido recorrer los 8 kilómetros que me faltaban hasta el punto de llegada sin su apoyo.

Todo el rato fuí recitando algo que enseñan a los que llevan muletas para subir y bajar escaleras. “Los buenos van al cielo y los malos al infierno”. Que quiere decir que cuando subas un escalón, primero sube la pierna “buena”, y si vas a bajar, primero adelanta la pierna “mala”. Me vinieron muy bien esos consejos que ahora comparto.

Y como “no hay mal que cien años dure”, todo se olvida cuando llegas a meta y te firman el último control acreditando que has hecho la ruta. Me queda pendiente el Canto del Berrueco, así es que ya tengo motivo para repetir al próximo año.

Lo de regalar una cazuelita de barro como recordatorio me parece una idea genial. Felicidades a quien se le ocurriera. Y que te inviten a comer en tu propia cazuela un buen guiso de patatas con níscalos ya me parece el no va más. ¡Ya sé por qué llamana a esta ruta la “ruta de las patatas de Sotillo”!

Mis más sincera enhorabuena al Grupo Mirlo de Montaña y al Ayuntamiento de Sotillo de la Adrada (aquí están incluidos todos los habitantes de esta localidad). Muchas gracias a todos los voluntarios por su esfuerzo y dedicación para que esta jornada siga siendo un éxito de participación, como lo demuestran año tras año.

¡Y ya son 28!

11 comentarios sobre “VG Escusa, La Adrada (Ávila) – noviembre 2019

    1. Muchas gracias Javier, hasta hoy no he podido leerlo xo está claro que lo tuyo es puro vicio, hoy has vuelto y por lo q se con más fuerza… Nos vemos en la montaña.

      Un abrazo
      JaVy Narrillos

    1. Pues es cierto. Debieron de trabajar duro y con gran dedicación para que a la hora de comer hubiesen patatas con níscalos suficientes para ¿250 personas, quizás? Gracias Acubri por comentar.

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